Artículo en colaboración con XEMIO para ONCONEWS, nuestra newsletter para pacientes de cáncer de mama.

Radioterapia: cómo funciona y sus efectos secundarios

En general, la radioterapia junto con la quimioterapia y la cirugía suelen ser los tratamientos más eficaces para resolver lesiones cancerígenas. De hecho, 6 de cada 10 diagnosticadas de cáncer realizan un tratamiento con radioterapia y un 50% lo realizan con fines curativos en combinación con otros tratamientos. Cada paciente requiere un tratamiento individualizado según el diagnóstico y el estadiaje.

¿Qué es la radioterapia?

La radioterapia es un tratamiento local del cáncer que utiliza radiaciones ionizantes para destruir células tumorales intentando causar el mínimo daño a los tejidos sanos de alrededor.  Se puede administrar de forma externa, mediante aceleradores lineales (la mayoría de los tratamientos) o bien directamente sobre el tumor o lecho tumoral mediante la utilización de braquiterapia o radioterapia intraoperatoria.

Tipos de radioterapia

Según el objetivo y el momento de la administración tenemos los siguientes tipos de radioterapia:

Radioterapia radical:  utilización de la radioterapia de forma exclusiva curativa (sin cirugía). Habitualmente combina tratamientos con quimioterapia.

Radioterapia adyuvante: radioterapia utilizada tras la cirugía y/o quimioterapia, en la mayoría de las ocasiones administrada de forma profiláctica para evitar que vuelva a aparecer la enfermedad

Radioterapia neoadyuvante: utilizada en combinación con quimioterapia para reducir el tumor y conseguir una cirugía más óptima.

Radioterapia concomitante: combinación de un tratamiento de radioterapia con quimioterapia. Puede ser radical, neoadyuvante o adyuvante.

Radioterapia intraoperatoria:  administración de radioterapia en lecho tumoral, con una única dosis y en un solo día.

Radioterapia paliativa: administración de radioterapia para controlar un síntoma determinado.

Gracias a los avances tecnológicos y a la investigación del cáncer de mama,  los tratamientos y las estrategias de radioterapia son muchos más breves en el tiempo (menos sesiones) y al ser más precisos, contribuyen a una menor irradiación de órganos sanos cercanos disminuyendo la toxicidad local.

Radioterapia en estadios iniciales y en estadios avanzados

El tipo de tratamiento administrado con radioterapia depende del estadio de la enfermedad.

Podemos dividir el tratamiento del cáncer de mama en estadios iniciales o tempranos. En los primeros, la enfermedad está localizada en la mama y/o ganglios próximos a ella, mientras que en la enfermedad diseminada la enfermedad está localizada fuera de la mama.

Estadios iniciales

Toda paciente que ha sido intervenida de una tumorectomía (solo se extirpa una parte de la mama donde existe enfermedad) debe recibir radioterapia tras la cirugía. Los estudios con un número elevado de pacientes nos indican que en estadios iniciales realizar una tumorectomía con radioterapia es igual de eficaz en términos de control local que una mastectomía total de la mama. Ante esta afirmación, en las pacientes que por su estadiaje no se requiera realizar una mastectomía, siempre se intentará conservar la mama al ser un tratamiento menos agresivo y con mejor estética.

En aquellas pacientes con ganglios axilares afectos, además de la irradiación de la mama hay que irradiar la zona de drenaje linfático próxima a la mama (fosa supraclavicular). En algunas ocasiones, por el estadiaje, la afectación ganglionar o por la presencia de bordes quirúrgicos próximos o afectos tras una mastectomía, también se indica la irradiación de la pared torácica y de los ganglios de drenaje.

Para conocer todos los detalles sobre cómo se administra la radioterapia, podéis consultar el taller de SOLTI “La radioterapia hoy en día” o de forma generalizada para cualquier tratamiento de radioterapia en el artículo “Definición y ejecución de un tratamiento de radioterapia” en la página web de Xemio. 

Los avances tecnológicos han conseguido que los tratamientos sean más cortos, más precisos y con dosis por sesión más elevada. Para minimizar la toxicidad cardiaca, en aquellas pacientes diagnosticadas de cáncer de mama izquierda, se puede utilizar la técnica ABC o la técnica de la inspiración mantenida, consiguiendo al inspirar de forma profunda y mantenida que se expanden nuestros pulmones y el corazón se separe del campo de irradiación.

Aunque el tratamiento standard de radioterapia son 15 sesiones de lunes a viernes 5 días a la semana durante 3 semanas, en ocasiones pueden administrarse más sesiones de radioterapia (hasta 33 sesiones). En la variación del número de sesiones influyen factores como la edad de la paciente, la dosis extra en lecho tumoral, la presencia de prótesis o un expansor o complicaciones postquirúrgicas como seroma o dificultad en la cicatrización.

En época COVID-19, se implementó una nueva estrategia de radioterapia. El objetivo fundamental era que las pacientes pudieran recibir el tratamiento en el mínimo de sesiones posibles para así minimizar el riesgo de contagios. En abril del 2020, la revista “The Lancet” publicó el estudio FAST FORWARD cuyos resultados demostraron que en cáncer de mama en estadios precoces administrar un tratamiento en 5 sesiones no era inferior a nivel de control local que un tratamiento en 15 sesiones. Muchos centros a nivel nacional y europeo han adoptado este esquema de 5 días como el tratamiento estándar en pacientes con estadios iniciales.

Estadios avanzados

Puede darse en dos escenarios:

Enfermedad oligometastásica: enfermedad en la que la paciente puede tener hasta cinco lesiones fuera de la mama. En principio, se considera potencialmente curable porque se puede tratar o bien con cirugía o bien con radioterapia esterotáctica.

Existen dos tipos de radioterapia esterotáctica:

• SBRT: la SBRT es una técnica de radioterapia ultraprecisa que consiste en administrar una alta dosis de radiación sobre un volumen bien definido, habitualmente de tamaño pequeño, con un alto gradiente de dosis empleando haces finos y conformados que permiten que estructuras y tejidos normales de alrededor reciban muy poca dosis.

• Radiocirugía: es similar a la SBRT, pero utilizada para la irradiación de metástasis cerebrales en un número limitado. Se requiere máscaras termoplásticas o marcos de esterotaxia similares a los utilizados en neurocirugía para conseguir la máxima inmovilidad de la cabeza, para así evitar irradiar tejido cerebral sano. Se puede realizar con aceleradores lineales o de forma más precisa con la utilización de GammaKnife.

Enfermedad polimetástásica o enfermedad diseminada: El principal tratamiento en estos estadios es el tratamiento sistémico con quimioterapia. El efecto de la radioterapia en este estadio de la enfermedad es la paliación de síntomas. El más frecuente es el dolor por metástasis óseas. El tratamiento con radioterapia en pocas sesiones sobre la metástasis ósea consigue que disminuya o desaparezca el dolor con el consiguiente beneficio clínico en la calidad de vida de las pacientes.

 

¿Por qué la radioterapia causa efectos secundarios?

Los efectos secundarios de la radioterapia en cáncer de mama son consecuencia de la irradiación de los órganos sanos próximos a la mama (la radiación ionizante no es específica para las células tumorales y en muchas ocasiones produce la destrucción de células sanas). Existen muchos factores y variantes que pueden determinar la aparición y la duración de los efectos secundarios.

Los factores que pueden influir en que aparezcan o no el efecto secundario son:

– Tipo de fraccionamiento de la radiación

– Dosis de radiación

– Volumen de cuerpo irradiado

– Parte del cuerpo donde se administra la radiación

– Tratamiento concomitante a la radioterapia: las pacientes que hacen quimioterapia suelen tener peor tolerancia a la radioterapia (raro en cáncer de mama)

– Naturaleza de la paciente: alcohol, tabaco, dieta, etc.

Y, según el tiempo que duran los efectos secundarios, pueden ser:

– Tempranos: suceden poco tiempo después de iniciarse el tratamiento y son de corta duración. Suelen ser leves y se tratan con facilidad. Desaparecen a las pocas semanas de finalizar el tratamiento

– Tardíos: manifestaciones clínicas que aparecen y se mantienen incluso años después de la radioterapia. Depende de diferentes factores.

 

Efectos secundarios más frecuentes, su prevención y tratamiento

Los efectos más importantes durante la radioterapia en cáncer de mama son:

1) Cambios en la piel (radiodermitis)

La radiodermitis es una reacción de tipo inflamatorio, que aparece en el 95% de las pacientes, debido a la exposición de radiación ionizante en un volumen corporal. La radiación provoca que la renovación celular sea más lenta de lo normal y que la piel se fragilice de manera intensa. Es especialmente frecuente en pacientes tratadas en cáncer de mama, debido a que el tumor suele estar muy cercano a la piel. Puede ser crónica (perdura la lesión más de 90 días después de la radioterapia) o aguda (si aparece hasta los 90 días posteriores de la radioterapia).

Imagen de la ponencia de la Enf. Pilar Fernández en el taller para pacientes «La radioterapia hoy en día» de SOLTI.

El cuidado y tratamiento de la piel previo al inicio del tratamiento minimiza los efectos secundarios cutáneos. Se recomienda:

2) Astenia (fatiga) 

Es la sensación de cansancio o de agotamiento casi constante. No es que la radioterapia canse de por sí, pero es todo lo que implica.  Además, hay muchos factores que influyen en la fatiga como los cambios en la salud, los tratamientos concomitantes, el dolor, las alteraciones del sueño, el estrés, la depresión, la ansiedad o la comorbilidad de base de las pacientes.

Para tratarla se suele recomendar:

          Hacer ejercicio ya que puede ayudar a prevenir el cáncer, controlar la progresión de la enfermedad, interactuar con los tratamientos antineoplásicos y mejorar el funcionamiento físico y los resultados psicosociales de los pacientes. Además, algunas terapias alternativas como masajes, yoga, etc.

        Realizar una dieta adecuada para que no aumente la fatiga. 

 

Prevención de complicaciones locales en mama. Uso adecuado del sujetador

El sujetador es fundamental para evitar molestias y complicaciones locales. Se recomienda que sean de algodón, bambú o seda, nunca de fibras sintéticas; sin costuras y sin aros; con cierre delantero; de una pieza o deportivos y con bandas elásticas bajo el pecho. Para más información del cuidado del paciente durante la radioterapia, podéis consultar este artículo en la página web de Xemio.

  • REFERENCIAS:

(1) Ponencia impartida por Dra. Esther Jordá (Hospital Clínico de Valencia) y la enfermera Pilar Fernández (ICO) en el Taller de Formación para Pacientes con cáncer de mama de Fundación SOLTI del 22 de noviembre de 2022. “La radiología hoy en día”.

        (2) Artículo XEMIO “En alimentación mejor menos de lo malo”, Percy Efrain Pantoja. 30 de abril 2019

        (3) Página web Fundación Alicia

 

EN COLABORACIÓN CON:

Si este artículo te ha parecido interesante, ¡compártelo en redes sociales!

Y si todavía no te has suscrito a nuestra newsletter para pacientes ONCONEWS, ¡hazlo clicando en el siguiente botón!

Twitter
LinkedIn
Facebook
WhatsApp
Email
COLABORA